Bienvenidos

Somos las decisiones que tomamos, el trago de elegimos beber, las lágrimas que queremos soltar, las cadenas que aceptamos tener y las letras que decidimos juntar.

Somos humanos vulnerables, somos una existencia efímera, somos un detalle al pasar. Sin embargo luchamos, contra todo pronóstico, para convertirnos en un coctel de letras y vodka en la mesa del universo.

Queremos ser ínfimamente grandes. Queremos estar por siempre.

O casi.

Paso a paso





El universo es muy complicado, redacta, aunque sabe que lo va a borrar. 

Le parece una idea un tanto patética. Sí, todos sabemos que el universo es complicado, pero el que piensa que comprenderlo es la tarea más difícil nunca probó con hacer un libro sobre algo que no entiende.

Sueños y cenizas


Lo único que me gustaba de los viajes a la ex casa de mi padre era el recorrido en auto hasta allá. Pasaba las cuatro horas escuchando música y pensando en todo lo que podría hacer cuando volviera –básicamente juntarme con mis amigos a tomar algo–, pero cuando llegábamos al pueblo, mágicamente me quedaba sin ganas de escuchar música, sin humor para ser amable y sin energía para fingir alegría.

... y polvo serás


Las casas cercanas unas a otras, el suelo rojizo, el acento regional… Todo a su alrededor tenía el gusto agridulce del regreso. Y es que en Chuquisaca nadie había notado en mayor medida su ausencia. Las heridas de guerra y las cicatrices de su corazón le recordaban que había sido real su ausencia. Sospechaba que su nombre no estaría en ningún lado. ¿Quién le daría la bienvenida a su tierra a Juana Azurduy?

Bocas nuevas



El primer beso fue un espiral de emociones. Fueron hacia él e invadieron con impasible emoción cada rincón de su cuerpo, elevaron como majestuosas aves todos aquellos recuerdos que creía románticos, revivieron cada hazaña amorosa, incluso la paupérrima, y le rememoraron el sentido original del amor. ¿Acaso todo lo que vivió antes de ese beso estaba mal?

La imagen jerarquizada moderna



La imagen personal habla por nosotros en todos los aspectos y en todos los cargos, mucho más si estamos inmersos en el ámbito de atención al público. Somos la cara visible de la compañía y tenemos que dar una imagen inclinada a la responsabilidad y a la resolución de inquietudes y problemas; las normas de pulcritud se mantienen perennes y las reglas del juego, básicamente, se centran en marcar la diferencia entre la competencia y la empresa en la que uno trabaja. El 93% de la primera impresión, por ejemplo, depende de la imagen, mientras que solamente el 7% depende de lo que decimos. Es entendible, la forma en la que nos ven define el modo en el que nos tratan. Absolutamente lógico, perfectamente racional.

Pero... ¿completamente válido? ¿Somos lo que nos ven sin contar las aptitudes y habilidades?

Vas a estar para siempre

 

Resulta que las cosas no fueron del todo bien, como era de esperar. En un mes había dejado la facultad, mi mamá se había muerto, mi (ex)novio era un estúpido de magnitudes colosales, estaba tratando de acomodarme al nuevo puesto de trabajo, me peleaba al menos una vez por día con algún compañero, había empezado a vomitar de vuelta, y, como mis francos eran entre semana, no podía gozar de ninguna compañía porque todas mis amistades trabajaban. Un panorama un poco desalentador, ¿no?

Luna



Desde que me interesé en vivir en aquel pueblo, algo cerca de esa casa me había llamado la atención. Podría haber sido el tobogán que se veía desde la habitación que me mostraba el vendedor de inmuebles, o también el desorden de muñecos y juguetes que se entreveía en la cocina vecina. 

Colisión y quiebre

 



Fue una de las 20 muertes por día, de las 606 muertes por mes, de las 7274 muertes al año en accidentes de tránsito. Fue un número más de todos los que recorren los medios y que se cubren entre otras noticias más nuevas y relevantes. Fue una víctima más de la imprudencia, Pero para mí fue muchísimo más que una víctima. Fue un pedazo de mi alma, vida y corazón.