Bienvenidos

Somos las decisiones que tomamos, el trago de elegimos beber, las lágrimas que queremos soltar, las cadenas que aceptamos tener y las letras que decidimos juntar.

Somos humanos vulnerables, somos una existencia efímera, somos un detalle al pasar. Sin embargo luchamos, contra todo pronóstico, para convertirnos en un coctel de letras y vodka en la mesa del universo.

Queremos ser ínfimamente grandes. Queremos estar por siempre.

O casi.
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Deriva

 

En cuanto abre la puerta, la imagen de su comedor se le presenta como un retrato de todas sus derrotas profesionales. El imponente cuadro de la pared de frente le da una lúgubre bienvenida y el cielo sin estrellas de su lienzo parece continuar en las pinturas colgadas a ambos lados: dos cuadros horizontales del mar profundo con tres tonos de azul que se muestran como brazos que lo apartan del triunfo y lo ahogan en una desesperación avasallante y una soledad a la que, tristemente, está acostumbrado.

Sueños y cenizas


Lo único que me gustaba de los viajes a la ex casa de mi padre era el recorrido en auto hasta allá. Pasaba las cuatro horas escuchando música y pensando en todo lo que podría hacer cuando volviera –básicamente juntarme con mis amigos a tomar algo–, pero cuando llegábamos al pueblo, mágicamente me quedaba sin ganas de escuchar música, sin humor para ser amable y sin energía para fingir alegría.

Bocas nuevas



El primer beso fue un espiral de emociones. Fueron hacia él e invadieron con impasible emoción cada rincón de su cuerpo, elevaron como majestuosas aves todos aquellos recuerdos que creía románticos, revivieron cada hazaña amorosa, incluso la paupérrima, y le rememoraron el sentido original del amor. ¿Acaso todo lo que vivió antes de ese beso estaba mal?

Vas a estar para siempre

 

Resulta que las cosas no fueron del todo bien, como era de esperar. En un mes había dejado la facultad, mi mamá se había muerto, mi (ex)novio era un estúpido de magnitudes colosales, estaba tratando de acomodarme al nuevo puesto de trabajo, me peleaba al menos una vez por día con algún compañero, había empezado a vomitar de vuelta, y, como mis francos eran entre semana, no podía gozar de ninguna compañía porque todas mis amistades trabajaban. Un panorama un poco desalentador, ¿no?

Luna



Desde que me interesé en vivir en aquel pueblo, algo cerca de esa casa me había llamado la atención. Podría haber sido el tobogán que se veía desde la habitación que me mostraba el vendedor de inmuebles, o también el desorden de muñecos y juguetes que se entreveía en la cocina vecina. 

Colisión y quiebre

 



Fue una de las 20 muertes por día, de las 606 muertes por mes, de las 7274 muertes al año en accidentes de tránsito. Fue un número más de todos los que recorren los medios y que se cubren entre otras noticias más nuevas y relevantes. Fue una víctima más de la imprudencia, Pero para mí fue muchísimo más que una víctima. Fue un pedazo de mi alma, vida y corazón.