Las casas cercanas unas a otras, el suelo rojizo, el acento regional… Todo a su alrededor tenía el gusto agridulce del regreso. Y es que en Chuquisaca nadie había notado en mayor medida su ausencia. Las heridas de guerra y las cicatrices de su corazón le recordaban que había sido real su ausencia. Sospechaba que su nombre no estaría en ningún lado. ¿Quién le daría la bienvenida a su tierra a Juana Azurduy?
Pestañas
Bienvenidos
Somos las decisiones que tomamos, el trago de elegimos beber, las lágrimas que queremos soltar, las cadenas que aceptamos tener y las letras que decidimos juntar.
Somos humanos vulnerables, somos una existencia efímera, somos un detalle al pasar. Sin embargo luchamos, contra todo pronóstico, para convertirnos en un coctel de letras y vodka en la mesa del universo.
Queremos ser ínfimamente grandes. Queremos estar por siempre.
O casi.
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