Bienvenidos

Somos las decisiones que tomamos, el trago de elegimos beber, las lágrimas que queremos soltar, las cadenas que aceptamos tener y las letras que decidimos juntar.

Somos humanos vulnerables, somos una existencia efímera, somos un detalle al pasar. Sin embargo luchamos, contra todo pronóstico, para convertirnos en un coctel de letras y vodka en la mesa del universo.

Queremos ser ínfimamente grandes. Queremos estar por siempre.

O casi.

Deriva

 

En cuanto abre la puerta, la imagen de su comedor se le presenta como un retrato de todas sus derrotas profesionales. El imponente cuadro de la pared de frente le da una lúgubre bienvenida y el cielo sin estrellas de su lienzo parece continuar en las pinturas colgadas a ambos lados: dos cuadros horizontales del mar profundo con tres tonos de azul que se muestran como brazos que lo apartan del triunfo y lo ahogan en una desesperación avasallante y una soledad a la que, tristemente, está acostumbrado.

Paso a paso





El universo es muy complicado, redacta, aunque sabe que lo va a borrar. 

Le parece una idea un tanto patética. Sí, todos sabemos que el universo es complicado, pero el que piensa que comprenderlo es la tarea más difícil nunca probó con hacer un libro sobre algo que no entiende.

Sueños y cenizas


Lo único que me gustaba de los viajes a la ex casa de mi padre era el recorrido en auto hasta allá. Pasaba las cuatro horas escuchando música y pensando en todo lo que podría hacer cuando volviera –básicamente juntarme con mis amigos a tomar algo–, pero cuando llegábamos al pueblo, mágicamente me quedaba sin ganas de escuchar música, sin humor para ser amable y sin energía para fingir alegría.

... y polvo serás


Las casas cercanas unas a otras, el suelo rojizo, el acento regional… Todo a su alrededor tenía el gusto agridulce del regreso. Y es que en Chuquisaca nadie había notado en mayor medida su ausencia. Las heridas de guerra y las cicatrices de su corazón le recordaban que había sido real su ausencia. Sospechaba que su nombre no estaría en ningún lado. ¿Quién le daría la bienvenida a su tierra a Juana Azurduy?

Bocas nuevas



El primer beso fue un espiral de emociones. Fueron hacia él e invadieron con impasible emoción cada rincón de su cuerpo, elevaron como majestuosas aves todos aquellos recuerdos que creía románticos, revivieron cada hazaña amorosa, incluso la paupérrima, y le rememoraron el sentido original del amor. ¿Acaso todo lo que vivió antes de ese beso estaba mal?